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Eduardo Rodriguez

A los notarios que otorguen traspasos de no domiciliados

El colega Eduardo Rodríguez Bolaños, socio de la firma Grupo Camacho Internacional,  hace una importante recomendación a los notarios al  momento de autorizar escrituras de traspaso de bienes pertenecientes a personas no domiciliadas en Costa Rica.  Le agradecemos su participación en este foro.

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«Hoy en día cuando un no residente genera una ganancia de capital por la venta de bienes inscribibles, el comprador debe hacer una retención del 2,5% según se encuentra establecido en el artículo 28 ter de la Ley de Impuesto Sobre la Renta:

Artículo 28 ter- Retención en ganancias de capital obtenidas por no domiciliados. Tratándose de transmisiones de bienes inmuebles situados en territorio nacional propiedad de un no domiciliado, el adquirente estará obligado a retener e ingresar el dos coma cinco por ciento (2,5%) de la contraprestación total acordada, en concepto de retención a cuenta del impuesto correspondiente a la ganancia de capital.

 En los casos en que se transmitan otros bienes o derechos situados en territorio nacional propiedad de un no domiciliado, la retención mencionada en el párrafo anterior se deberá practicar siempre que el adquirente sea un contribuyente del artículo 2 de esta ley.

 No procederá la retención a que se refiere este artículo en los casos de aportación de bienes inmuebles, en la constitución o aumento de capitales de sociedades domiciliadas en territorio nacional.

 Si la retención no hubiera ingresado, el Registro Nacional no podrá inscribir el traspaso de los bienes transmitidos, y tratándose de bienes muebles o derechos no sujetos a inscripción, quedarán afectos al pago del impuesto que corresponda con ocasión de la transacción realizada.”   (La negrita no es del original)

Para dar cumplimiento a lo dispuesto en esta norma, el Registro Inmobiliario y el Registro de Muebles, publicaron en julio del 2019 las Directrices DRI-001-2019 y DRBM-DIR-002-2019, en las cuales se configuraba la responsabilidad del Notario de dar fe de la retención correspondiente a este tributo.

Sabemos que la aplicación de ambas resoluciones fue suspendida a los pocos días de su publicación, en espera de que se produzca una resolución conjunta por parte de la  Administración Tributaria y el Registro Nacional que regule el tema de manera más pormenorizada.

Sin embargo, desde un punto de vista conservador, si bien al día de hoy, ni la Administración Tributaria, ni el Registro se han pronunciado al respecto, es importante tener presente que la obligación de la retención existe y no puede dejarse sin efecto, una obligación plasmada en una ley a razón de falta de reglamento.

Por este motivo, es recomendable que los notarios soliciten a las partes de estos traspasos y conserven en su Archivo de Referencias,  las declaraciones del impuesto así como los respectivos comprobantes de pago para poder responder ante una eventual acción por parte de la Autoridad Tributaria o bien de los propios comparecientes.

Concretamente, corresponde al comprador retener el 2,5 % del precio pactado con el vendedor no domiciliado, e ingresarlo a las arcas de la Administración Tributaria.

Ahora bien, existe el gran inconveniente de que a esta fecha, la Dirección General de Tributación no ha publicado aún el formulario específico de Declaración que se requiere para cumplir con esta obligación.    Sin embargo, reiteramos nuevamente que la inexistencia de ese formulario no exime de la obligación material (el pago).

Existen dos posibilidades para ello:

1. Llenar el formulario D.110, que se utilizaría para pagarle la retención a Hacienda.
o
2. Colocar en la D-103-V2 “Declaración Jurada de Retenciones en la Fuente por Remesas al Exterior V2” en la casilla 39: “Otras retenciones por remesas al exterior (30%)” el valor retenido.

Es importante señalar que si bien la casilla 39 indica un porcentaje del 30% , haciendo referencia al inciso l) del artículo 59 de la Ley de Renta, es el único lugar en donde se podría eventualmente declarar esta retención aplicada al no domiciliado.

En ambos casos, debe llevarse el formulario a los bancos autorizados por Hacienda para realizar el pago a la Administración Tributaria.

Finalmente conviene reiterar una vez más que aunque no exista una forma idónea para declarar este impuesto a las ganancias de capital, la obligación persiste por ley y puede eventualmente traer repercusiones para el Registro, al notario y las partes.  La ineficiencia de la Administración Tributaria no es una justificante para no realizar la retención.

Por lo anterior,  la recomendación para el notario es que ya sea el formulario D.110 o bien la declaración D.103, guarde prueba fehaciente de la retención realizada a la persona no residente en su Archivo de Referencias, de forma tal que no pueda ser cuestionado su cumplimiento tributario en el acto notarial. Pues como ya se sabe, es obligación del notario brindar la asesoría correcta a las partes en el momento de la formalización de su voluntad en el acto notarial.»

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!El diablo está en los detalles! Cuidado con el CABYS

Del estimado colega, Eduardo Rodríguez Bolaños, Licenciado en Derecho,  Máster en Administración de Empresas y socio de Grupo Camacho Internacional, nos permitimos transcribir el siguiente artículo sobre un tema que pocos profesionales en Derecho están enterados y que tendrán que contemplar dentro de pocas semanas al momento de la facturación de sus servicios profesionales.

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«Una frase que hemos escuchado mucho, pero pocas veces le prestamos la atención que deberíamos. La Administración Tributaria ha evolucionado con una serie de requisitos la Facturación Electrónica. Si los vemos realmente a detalle, muy probablemente nos vayamos a encontrar frente a una situación de riesgo tributario.

¿Cuáles son los detalles que debemos de revisar dentro de estos nuevos requerimientos? ¿Cuáles son estos nuevos requerimientos?

Comencemos por la segunda pregunta, los últimos dos cambios en facturación electrónica son un espacio nuevo en la parte de las exoneraciones del IVA y un código nuevo a llenar para cada línea de factura: El Catálogo de Bienes y Servicios (CABYS) que entra a regir el 1ero de diciembre del presente año.

El cambio en las exoneraciones le permite a la Administración Tributaria conocer cuántas exoneraciones se están brindando y particularmente, cuánto dinero está dejando de recaudar. Cada vez que nosotros, como contribuyentes facturamos una exención – o al menos en la mayoría de los casos – debemos indicar el monto exento.

El cambio del CABYS es el que representa el mayor riesgo tributario.

Debemos colocar para cada servicio o bien vendido, un código específico según la publicación del Banco Central de Costa Rica (https://www.bccr.fi.cr/seccion-indicadores-economicos/cat%C3%A1logo-de-bienes-y-servicios). El código le permitirá a la Administración Tributaria conocer, a través de minería de datos, lo que cada uno de nosotros vende y compra.

El reto inicial es buscar dentro de este listado todos los bienes o servicios que uno venda. La codificación errónea puede traer sanciones, peor aún situaciones de presunción de actividades ajenas al giro de nuestro negocio.

¡Aquí encontramos los primeros problemas!

Por ejemplo, si estamos vendiendo productos o servicios que no tenemos inscritos frente al ATV, existe una sanción según el articulo 78 del Código de Normas y Procedimiento Tributarios (CNPT) de medio salario base por mes con un tope de tres salarios base.

Tenga en cuenta que esto no es lo principal que está buscando Hacienda a través del CABYS.

La Administración podrá, por ejemplo, ir detrás de un “pez gordo” que pueda perseguir a través de sus compras. Cuando estemos comprando bienes o servicios que no tienen relación con nuestra actividad, será difícil justificarlos como un gasto de deducible en renta o como un IVA acreditable. La vieja estrategia de que todo sea facturado electrónicamente al ente jurídico o la persona individual para introducirlo como gasto deducible se acabará a partir de diciembre.

Otro tema que no dejará de exponerse es cuando realizamos actividades para las que no tenemos los requisitos de ley necesarios; por ejemplo, préstamos, seguros y otros. Para todos estos, Hacienda podrá contactarse con las diferentes superintendencias e indicarles cuáles agentes económicos no se encuentran en regla.

Tenga en cuenta que los bienes o servicios compuestos tendrán que repensarse. No existe dentro del CABYS algo como combos de productos o combos de servicios. Esto es relevante porque tanto a efectos de IVA como de renta, las salidas de inventario por promociones serán fácilmente detectables por la Administración Tributaria.

¿Seguimos? Cual si fuera poco, el CABYS determina el IVA al producto que tengo que vender. Por eso, cuando venda un producto con una tarifa diferente a la que señala el CABYS, tendrá que dar una buena justificación para que sea posible. Si no, la factura será rechazada.

¡El CABYS es un gran reto! Es la capacidad de una mayor observación automática de la Administración Tributaria, y por ello debemos tomar todos cuidados tributarios posibles.

El cumplimiento tributario es cada día mas complejo. Quienes antes tenían tácticas evasivas de fragmentaciones de renta, gastos deducibles que realmente son personales, y muchas otras tácticas conocidas en el mercado tendrán que olvidarlas y evolucionar a un cumplimiento transparente.

Los impuestos no son para jugar y debemos de estar listos. La mayor sofisticación de la Administración Tributaria requerirá de agentes económicos más sofisticados. Acompáñese de un tributarista como lo hace de su médico, pues en Costa Rica cada día más caminamos a la certeza de que habrá dos cosas seguras en la vida: la muerte y los impuestos.»

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