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DNN responde consulta sobre el contrato de fideicomiso testamentario

Se publicó hoy en La Gaceta el acuerdo 2016-014-008 del Consejo Superio Notarial sobre este importante tema que nos permitimos transcribir a continuación en su tenor literal:

————–

«Que el Consejo Superior Notarial en ejercicio de su labor consultiva dispuesta en el artículo 21 del Código Notarial, ha emitido el acuerdo 2016-014-00, que es de acatamiento obligatorio tanto para los notarios como para los usuarios del servicio notarial, y que en lo conducente dicen:

Acuerdo 2016-014-008:

a) Responder la consulta formulada … sobre el tema “Contrato de fideicomiso testamentario-Art.633 y siguientes del Código de Comercio” como se indica a continuación:

De previo a resolver la consulta planteada, es necesario realizar una serie de precisiones que nos ayudaran a tener una mejor comprensión del tema en análisis. El Fideicomiso es un contrato en el cual una persona (fideicomitente) le transmite la propiedad o administración de determinados bienes a otra (fiduciario), en donde esta última la ejerce en beneficio de quien se designe en el contrato (fideicomisario), hasta que se cumpla un plazo o condición pactados.

El fiduciario queda obligado a utilizarlos para la realización de fines lícitos y predeterminados en el acto constitutivo, siendo por ende muy amplia las posibilidades de empleo de dicha figura jurídica.

No obstante, no debemos dejar de lado un aspecto que es de relevancia, con el fin de dar respuesta a la consulta planteada. El contrato de fideicomiso tiene como objeto la creación de un patrimonio autónomo para el cumplimiento de determinados fines.

Señala el artículo 634 del Código de Comercio, lo siguiente:

“Pueden ser objeto de fideicomiso toda clase de bienes o derechos que legalmente estén dentro del comercio. Los bienes fideicometidos constituirán un patrimonio autónomo apartado para los propósitos del fideicomiso.”

Sobre esta línea de pensamiento, el dictamen de Procuraduría General de la República número C-449-2014 del 3 de diciembre del 2014, en lo que interesa indica:

“El fideicomiso entraña la transmisión de derechos, tanto reales como personales, al fiduciario para que los destine al cumplimiento de un fin que es determinado en el acto constitutivo. La nota característica de este contrato es la transferencia de la propiedad del bien o derecho sobre el que recae el negocio a título fiduciario. Es un negocio traslativo de la propiedad para disponer de bienes dentro de los límites y con sujeción a las modalidades previstas para el cumplimiento de los fines.”(El destacado no es del original).

Básicamente la transformación del patrimonio fideicometido en un patrimonio autónomo y las características de las que está revestido, constituye el elemento distintivo de este tipo de negocio.

Los bienes fideicometidos no pueden ni deben confundirse con el patrimonio del fideicomitente, del fiduciario o del fideicomisario: son independientes de los patrimonios de las partes del contrato. Son bienes separados del resto del activo, lo que implica cuentas separadas; pero, además, dichos bienes están excluidos de la garantía general de los acreedores del fiduciario y del mismo fideicomitente, por cuanto solo responden por las obligaciones derivadas del fideicomiso. Lo que reafirma que el patrimonio del fideicomiso debe utilizarse exclusivamente para los fines establecidos en el acto constitutivo y dentro de los límites establecidos por la ley.

Consulta:

“Es suficiente para el notario, el solo contrato de fideicomiso (protocolizado o no; con fecha cierta o no), en el cual se incluyó la cláusula mortis causa , con la indicación expresa del fideicomitente (causante) para que el fiduciario se presente ante notario público y proceda a favor de los fideicomisarios (herederos)? O necesariamente en vida debió hacerse el traspaso de los bienes al fiduciario?”

El artículo 635 del Código de Comercio, establece como formalidad del contrato de fideicomiso la constitución por escrito ya sea por acto intervivos o testamento, no debiendo confundir esta modalidad de constitución con la sustitución del testamento por el fideicomiso en sí.

Si bien el fideicomiso puede cubrir una amplia gama de negocios jurídicos, pues la limitación básica de éste es que el fin al que se destine sea lícito, no debemos perder de vista, tal y como se indicó líneas atrás, que el elemento que determina el surgimiento del mismo es la transferencia de los bienes al fiduciario en su calidad de tal. Se crea por ende un patrimonio autónomo; sin esta condición no podríamos decir que el fideicomiso surgió jurídicamente.

Condición que incluso se enfatiza aún más, con los bienes sujetos de inscripción conforme se establece el artículo 636 del código de Comercio, que indica:

Artículo 636.—El fideicomiso de bienes sujetos a inscripción deberá ser inscrito en el Registro respectivo. En virtud de la inscripción el bien quedará inscrito en nombre del fiduciario en su calidad de tal.

De ahí que ante la consulta planteada, el solo contrato de fideicomiso utilizando cualquiera de las formalidades que por escrito hayan seleccionado los constituyentes de éste, no sería suficiente, pues debe cumplirse con los demás elementos necesarios para que surja a la vida jurídica; entre ellos la creación del patrimonio autónomo bajo la administración del fiduciario.

En relación con segundo cuestionamiento: “…o necesariamente en vida debió hacerse el traspaso de los bienes al fiduciario?”

No necesariamente, pues tal y como lo indica el artículo 635 del Código de Comercio se puede constituir vía testamento, pero cumpliendo con los requisitos necesarios para el surgimiento del fideicomiso y que se han reiterado constantemente a lo largo de esta respuesta.

En resumen, de conformidad con la legislación nacional, tratándose de fideicomisos testamentarios, la materialización o ejecución del patrimonio autónomo se dará a partir de la muerte de fideicomitente, siendo esta autonomía un requisito indispensable, previo a la concreción de cualquier otro acto o negocio jurídico.—Guillermo Sandi Baltodano.—1 vez.—O. C. N° 2.—Solicitud N° 69961.—( IN2016087715 ).

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Lic. Silvia Pacheco. Editora General

Abogada y notaria. Especialista en administración de bases de datos de información jurídica, investigaciones jurisprudenciales y editora de contenidos legales. Consultora en proyectos de informática jurídica en la región centroamericana. Colaboradora del sitio www.leylaboral.com Encargada de la administración y actualización de Master Lex Cálculos Legales: timbres, honorarios profesionales, patentes, prestaciones laborales y otros. Moderadora del blog www.puntojuridico.com

7 de 8 Comentarios

  1. Guido Soto • 07 diciembre, 2016

    Mi interpretación: Para que el Notario pueda hacer la escritura de traspaso de los bienes fideicometidos y destinados a los herederos, éstos deben estar registrados a nombre del fiduciario y no del fideicomitente (fallecido). El notario no puede otorgar una escritura de un bien que no pertenece registralmente a quien aparece traspasándolo por cualquier causa. Si en vida no se hizo el traspaso, dice la DNN: «sin esta condición no podríamos decir que el fideicomiso surgió jurídicamente.» Lo otro que se comenta es el fideicomiso que se constituye a partir de la voluntad del testador en su testamento; es decir, que solicita que los bienes a su fallecimiento se traspasen en un fideicomiso para ser administrados o entregados en las fechas y condiciones que se indiquen en el testamento (Ej. que tengan más de 30 años los herederos).

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  2. Rodrigo Chavarria Zamora • 06 diciembre, 2016

    No veo problema. Igual es obligado abrir el sucesorio y cumplir con todos los requisitos de ley incluyendo la aceptacion del cargo de fiduciario. Caso contrario y de no disponer el testamento de otra variable se continúa el tramite ab-intestato.

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  3. Katty • 05 diciembre, 2016

    Igualmente creí que solo yo no entendí la respuesta. La respuesta debió contemplar un: no se puede por tal y tal razón ó si se puede por tal razón. Pero en realidad nunca díjo ni un sí ni un no, quedamos igual. 🙁

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  4. alexander chacon • 03 diciembre, 2016

    Buenos días, como siempre, quedamos igual o peor que al principio, no abarcamos la consulta y quedó mas inentendible.

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  5. Federico Mata • 02 diciembre, 2016

    No expresa ningún criterio de fondo, sólo se limita a repetir lo que dice la ley. Típica salida de los abogados cuando nos preguntan y no queremos comprarnos un pleito.

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  6. Olman Aguilar • 01 diciembre, 2016

    Me alegra leer que alguien más haya explicado que no lo comprendió, porque estaba preocupado que ya lo he leido varias veces y me parece casi «cantinflesco». Dice algo, para posteriormente indicar lo contrario y al final hacer una conclusión que no concluye en nada ni explica lo que se supone que contesta.

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  7. Luis Ignacio Campos Cantero • 01 diciembre, 2016

    Leí dos veces la respuesta de la DNN y no la entendí. Me parece contradictoria y muy poco clara. Soy sólo yo?

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