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Historias del Procotolo XIII. Las Notificaciones

El Dr. Herman Mora Vargas nos ofrece otra entrega de sus Historias del Protocolo, esta vez sobre el tema de las notificaciones.

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«Estimados y estimadas,

Ya antes, algunas personas nos habían sugerido la idea de referirnos a las notificaciones. Para otros es un tema repetitivo, pero todos deberán admitir: indispensable.

¿Por qué? Porque la primera notificación, la personal, es la piedra angular, piramidal, el botón de despegue, el banderillazo de salida de todo proceso, que da inicio al escenario contencioso que las partes accionan.

Otras notificaciones ponen en conocimiento de los contendientes la conducción del proceso, la marcha del litigio. Veamos:

“…La notificación es una actuación cuyo objetivo pretende que la persona a notificar tenga pleno conocimiento de lo resuelto, pues solo de esta manera puede hacer uso de los mecanismos legales para proteger sus intereses, entre ellos, los medios de impugnación» (Sala Primera de la Corte Suprema de justicia, a las 10:40 hrs del 19 de enero de 2003)

La notificación personal, la primera que imputa cargos, o traslada la demanda, es un acto formal, es decir que debe atenerse a una forma específica. También es un acto material, y como tal importa la realidad, la actuación, el hecho de la notificación misma. Es la acción de poner a un individuo en conocimiento de una situación para que responda por ella.

Desde esta óptica, la jurisprudencia señala la flaqueza de las actuaciones a la hora de notificar, lo que provoca serios perjuicios a las partes, ergo al proceso «… se debe garantizar que la parte tenga pleno conocimiento del acto de comunicación. …Simplemente se consigna que la cédula se dejó con el guarda de seguridad sin ninguna explicación. Ese dato de acuerdo con lo dicho, por sí solo es insuficiente. Debió el notificador dar razones para fundar su decisión. Se ignora si se trata de un guarda de seguridad con casetilla a la entrada controlando el acceso, o realiza el trabajo por los alrededores, cubriendo otras propiedades…. Se desconoce, en síntesis, si la persona a notificar realmente estaba identificada y vive en el condominio.» (Tribunal Primero Civil de San José, 898 L 07:40 del 22 de octubre del año 2008.)

Fácil es suponer que la notificación, en el caso que reseñamos fue anulada. Es decir que el notificador erró en su misión, fue omiso y negligente en su actuación, viéndolo bien, retrotrajo el proceso a sus inicios.

En el caso que se vaya a notificar a una persona jurídica, y ésta cuente con más de un representante, el notificar a uno da por válido el acto de notificación, aunque ambos representantes deban contestar la demanda si su actuación es conjunta. Es decir con solo notificar a un apoderado, es de conocimiento de toda la persona jurídica.  (Voto 772-l de las 7: 00 del 12 de mayo del 2004, mismo Tribunal mencionado.)

De esta enseñanza debemos extraer el mensaje que la notificación debe ser una actuación diligente, detallada, esmerada, finalizada. Y tal y como hemos mencionado, puede ser apuntalada, desde la óptica de probar la adecuada diligencia, por medio de videos o fotos.

El artículo 146 del Código Procesal Civil determina que los plazos por días se entienden hábiles.  Para practicar una notificación todo el día es hábil, pero repito, para su cómputo, solo los hábiles son tomados en cuenta. Por ejemplo, si una notificación es efectuada un día jueves en horas de la noche, en este caso, la parte se tendría por notificada el día hábil siguiente, a saber viernes, y el plazo comenzaría a correr el lunes, es decir el día siguiente hábil a aquél en que se tuvo como efectuada la notificación. Ahora, si la notificación llega sábado o domingo, se tiene en ambos caso, como la notificación efectuada el lunes, iniciando el cómputo del plazo el martes. Viéndolo de este modo tenemos, digámoslo así, un día adicional. La interpretación de la Sala Primera del artículo 38 de la Ley de Notificaciones confiere a las partes un día adicional para el cómputo del plazo, el cual, de acuerdo con la anterior normativa, únicamente se obtenía en los casos de notificaciones recibidas por fax o correo electrónico.

¿Quiénes pueden notificar?  Pueden notificar todos los funcionarios judiciales que se encuentren en el despacho y estén autorizados para ello. Algunos funcionarios de Correos de Costa Rica se encuentran igualmente autorizados y los notarios púbicos, con la aclaración que solo éstos pueden notificar fuera del país, con excepción hecha, claro está, de los funcionarios consulares. Solo los notarios reciben honorarios por la gestión de notificar, aunque este rubro no pueda ser cargado posteriormente, por concepto de costas a la parte perdidosa del proceso cuando tal condenatoria fuere otorgada por el juez. Es claro que al igual que lo señala el artículo siete del Código Notarial, el notario no puede tener interés en el proceso.

Requisitos. Las cédula de notificación debe contener el tipo o naturaleza de proceso, juzgado o autoridad judicial que emite la resolución, número de expediente, nombre y apellido de las partes y por supuesto la resolución y legajos a notificar. Lo contrario podría provocar nulidades que atrasan el proceso por haber incurrido en indefensión. Ahora, si la notificación es defectuosa, de acuerdo con los requisitos indicados, pero la parte notificada contesta oportunamente, no se tiene por nula aquélla, ya que no medió indefensión.   En el caso de alegar la nulidad, la carga de la prueba, para impugnar la notificación le corresponde, como es natural, a quien la alega, por lo general, mediante la interposición de un incidente.

Vale recordar que esta ley es aplicable a todas las jurisdicciones y también aplicable a los pronunciamientos dictados en sede administrativa.

Esperamos estas notas, algo desarticuladas, les resulten de algún beneficio.   Saludos.»

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Dr. Herman Mora Vargas

Experto en Derecho Notarial. Coredactor del Código Notarial. Redactor del Libro Manual de Derecho Notarial. Miembro de la Academia Notarial Americana. Profesor universitario en varias universidades de América Latina. Master Lex no hace necesariamente suyas, las opiniones o comentarios que se publican en este foro. Ofrecemos el espacio como un servicio a nuestra comunidad de suscriptores. No se admiten comentarios contrarios a las leyes o injuriosos. Nos reservamos el derecho de eliminar aquéllos que consideremos inapropiados, así como de editar o eliminar cualquier documento, información u otro componente que aparezca en esta publicación. La veracidad de la información es responsabilidad de las fuentes citadas.

3 de 3 Comentarios

  1. Herman Mora • 30 julio, 2016

    Doña Mayra
    De verdad gracias por su comentarios. Uno lo que procura es que en esta realidad tan toxica, en esta sociedad enmarañada, dentro de una profesión cada día menos potable, existan algunas herramientas que colaboren con la función profesional, haciendola menos compleja. De nuevo Gracias
    Estimado amigo Alfonso. No polemizamos (y veamoslo bien, polemizar no es malo). interpretamos igual, lo señalado excluye las notificaciones personales, el computo del termino inicia el día hábil siguiente al que se efectuó. Coincido, ademas con su apreciación en cuanto a los ideologos nacionales del Derecho penal. Bien harían revisando sus planteamientos. Gracias a todos.

    Responder
  2. ALFONSO ROMERO • 28 julio, 2016

    Estimado Herman:
    Te iba a escribir que sin afán de polemizar, pero polemicemos, al fín nuestra formación primaria de abogados, nos dispensa para tal cosa.
    1) MI interpretación del plazo que confiere la primera notificación, es que, el cómputo inicia el día hábil siguiente a aquél en que se practica, aun y cuando éste sea inhabil o se realice de noche. Véase que el artículo 38 de la Ley de Notificaciones es el que introduce ese día de más, al establecer que se entiende recibida el día hábil siguiente y su plazo iniciará un día hábil posterior, pero circunscrito a los casos de notificación «por medio» señalado, dejando por fuera la notificación personal. Y,el numeral 146 del CPC se refiere al plazo que concede la resolución que sí debe computarse a partir del día hábil siguiente, sin que se pueda entender que también se aplica la norma del numeral 38 de la Ley de Notificaciones. Por lo que yo concluyo, que en caso de notificaciones personales, el plazo inicia el día hábil posterior a aquel en que se notifica.

    2) El otro tema es que desgraciadamente la competencia penal, tan envanecida por sus interpretes, se han separado, con las consecuencias declinatorias de cómputo de plazo, y se han negado a aplicar los efectos del artículo 38 de la Ley de Notificaciones, aduciendo que en ella se debe aplicar el artículo 167 del CPP, con lo que, no importa si se recibió en forma personal o por medio, el plazo inicia el día hábil siguiente al que se efectúa la notificación. Algo que los Tribunales de Apelación, Casación, y la misma Sala Tercera, han cohonestado.

    Saludos,

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  3. Mayra Gonzalez León • 28 julio, 2016

    Reciba un cordial saludo Dr. Mora Vargas. Excelente artículo, y sobre todo lo claro que lo expone. Siempre ha existido una controversia, y entre los mismos colegas, sobre el plazo de las notificaciones. Hoy, que puedo leerlo, me aclara totalmente las dudas que sobre este tema tenía. Agradezco sus excelentes artículos y comentarios que siempre logran enriquecer nuestros conocimientos en esta profesión, y hoy con un tema tan importante como es, el verdadero plazo de las notificaciones. Saludos Cordiales.

    Responder

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