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HISTORIAS DEL PROTOCOLO XVIII ABRACÉMOSNOS, HAY ESPERANZA

ABRACÉMONOS, HAY ESPERANZA

del Dr. Herman Mora Vargas

No es momento para la doctrina, ni para jurisprudencias, ni consejos.
Es momento para recordar y recordarnos que no estamos solos,
que hoy estamos más juntos, más unidos
como gremio, como costarricenses.
Y que así es como vamos a repartir abrazos.
Que no es la celebración de un triunfo de la Sele.
Es la alegría de ayudar, que no es otra forma que ayudarnos por dentro.
Que con la misma alegría, vamos a unir un país que quedó partido por un huracán.
Porque nuestro país es todo, no solo el Valle Central.
Porque hemos llegado a creer, por esa tradición centralista,
que sino ocurre en San José, no pasa en Costa Rica.

Es momento de ser valientes.
Ya que para ser valiente basta un día.
Para ser apático, cobarde y criticón se ocupan muchos.
Para opinar y recomendar, una vez pasaron las acontecimientos….
para eso tenemos los demás días.

Hoy vemos que el gobierno no exageró, sino que previó, advirtió y organizó.
La desdicha la fraguó la naturaleza con su impredecible accionar.
El resto nos corresponde a nosotros.

Que sea una gesta propia, interna, de uno, no de medios.
Que no se trate de un reality, ni selfies.
No es momento de chistes pícaros.
Ni de una cadena de chats graciosos y ocurrentes.
Es momento de cambiar de actitud para cambiar los resultados.
De hacer, no de esperar.

Costa Rica está partida, (jamás vencida,)
Está rota, juntémosla todos con muchos abrazos.

Hay esperanza cuando decidimos tener menos para disfrutar más,
ayudar más y atiborrar menos.
Hay esperanza si atesoramos la experiencia, si se quiere nueva, de ayudar,
olvidado aquéllas tan repetidas como lo son la marcha de las compras.

Cambiemos un objeto por una sonrisa.
Hagámoslo mejor.
Identifiquemos lo esencial.
Solo así veremos que lo demás estorba.
Es reducir el equipaje para poder cargar más.
Para llevar nuestra carga más lejos.
Hasta aquel rincón del país donde se ocupa.
Esa es la satisfacción plena.

Ayudar es hermoso, abrazar glorioso.
Que bien nos caería un abrazo.
Uno que nos quite la pereza,
Uno con sabor a café recién chorreado.
Que nos haga ver que no estamos solos.
Que no estamos partidos.
Que estamos muy unidos
Unidos, a punta de dar abrazos.

Con la serenidad de saber que otros costarricenses
no tendrán; hambre, ni frío ni desesperanza.
porque los demás costarricenses, nos encargaremos de que así sea.»

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Dr. Herman Mora Vargas

Experto en Derecho Notarial. Coredactor del Código Notarial. Redactor del Libro Manual de Derecho Notarial. Miembro de la Academia Notarial Americana. Profesor universitario en varias universidades de América Latina. Master Lex no hace necesariamente suyas, las opiniones o comentarios que se publican en este foro. Ofrecemos el espacio como un servicio a nuestra comunidad de suscriptores. No se admiten comentarios contrarios a las leyes o injuriosos. Nos reservamos el derecho de eliminar aquéllos que consideremos inapropiados, así como de editar o eliminar cualquier documento, información u otro componente que aparezca en esta publicación. La veracidad de la información es responsabilidad de las fuentes citadas.

7 de 9 Comentarios

  1. Herman Mora • 28 noviembre, 2016

    Muchas gracias amigos. Me entusiasma y emociona mucho el resultado de esta nota, Doña Vilma, Don Marcelo, amiga Chary, Andrei. Es realmente sublime percibir que algo especial pasó, cuando vinimos al mundo dentro de este pequeño territorio. Nos dotaron de mucha compasión y solidaridad. Les aseguro que eso no ocurre en muchos países. Eso nos distingue. Eso nos hace grandes. Nos hace ticos De nuevo gracias por expresar sus sentimientos. Pura vida Un abrazo a todos

    Responder
  2. Lic. Andrei Brenes • 28 noviembre, 2016

    Dr. Mora, muchísimas gracias por ese mensaje que representa, lo que la gran familia costarricense siente pero tal vez no puede expresar. Estoy seguro que los demás colegas así lo sentirán.

    Responder
  3. Chary Rodriguez-Cadilla • 28 noviembre, 2016

    Te felicito Herman porque realmente es un mensaje de unión, de esperanza, de amor. Un mensaje que toca corazones y nos hace reflexionar, no solo a ustedes como costarricenses, como país que acaba de ser golpeado por la fuerza de la naturaleza, sino que tu reflexión traspasa fronteras; hoy les pasó a ustedes con el huracán Otto y mañana podríamos ser nosotros con un terremoto.
    Cuando hablas de la tradición centralista que muchas veces lleva a creer que si no pasa en San José no pasa en Costa Rica, hago la analogía con mi país y es exactamente lo.mismo, tiene que pasar en Lima para que se tome conciencia de lo que está sucediendo en el Perú. Y esa mentalidad tiene que cambiar, como bien dices, hay que cambiar de actitud para poder cambiar los resultados. No podemos ser insensibles con los que no tenemos cerca. Todos somos hermanos, no importan las distancias que nos separen… un distrito, una provincia, un pais, un continente… Creo, al igual que tú, que un abrazo es capaz de unir y hacer que todas las partes rotas se junten de nuevo. Y me gustaria terminar mi comentario con una cita de Gabriel García Márquez: «La distancia no es un problema. El problema somos los humanos, que no sabemos amar sin tocar, sin ver o sin escuchar. Y el amor se siente con el corazón, no con el cuerpo».

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  4. Vilma Camacho • 28 noviembre, 2016

    !Hermoso mensaje licenciado Vega! Yo también me enorgullezco de haber nacido en este hermoso país y de compartir tantos valores con este noble pueblo, que generosamente brinda su mano a quienes hoy sufren y lloran esta tragedia que al fin de cuentas es de todos nosotros.

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  5. Allan Garro • 28 noviembre, 2016

    Me robo las palabras de RALPH WALDO EMERSON: «Dejar este mundo un poco mejor, ya sea por un niño más saludable, un lindo jardín, o redimir una condición social; saber que al menos una vida ha respirado mejor porque tú has vivido, eso es haber tenido éxito en la vida».

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  6. Lic. Marcelo Vega Acuña. • 28 noviembre, 2016

    ¿POR QUÉ MI COSTA RICA ES TAN LINDA?

    Luego de que Dios terminó de crear el mundo, empezó a repartir entre los pueblos la tierra. A cada nación le dio un pedacito y poco a poco la fue repartiendo hasta que ya no quedaba nada.

    Y cuando creyó Dios que había terminado su trabajo, aparecimos corriendo, nosotros los Ticos, que como de costumbre, a todo lado llegamos tarde. Y cuando vimos que ya todo mundo se iba con su pedacito de Mundo asignado, fuimos corriendo a la presencia de Dios y le dijimos:

    Tatica Dios, no nos puedes dejar sin tierra. Nosotros también queremos donde vivir. Mira, cualquier pedacito nos sirve, somos poquiticos. ¡Somos los Ticos! No ocupamos mucho campo. Solo te pedimos que no haga mucho sol, no llueva mucho, que sea buena tierra para trabajar y eso sí, que podamos hacer buen café que tú sabes que eso es lo que nos gusta pa` beber a todos parejo.

    Yo sé, yo sé, ¡benditos Ticos!, respondió Dios, pensando en cómo resolver el asunto. El problema es que ustedes llegaron tarde y ya lo repartí todo, no hay de dónde.

    Entonces los Ticos empezamos a insistir y insistir y insistir y insistir y insistir y insistir y insistir y insistir y insistir y insistir, para eso también somos muy buenos, hasta que por fin Dios conmovido nos dijo:

    Bueno, bueno, está bien. Pero como ya lo repartí todo y como ustedes me caen tan bien les voy a dar el pedacito de tierra que había guardado para mí: es lo más bello que tengo, así que se las van a querer quitar. Pero no se preocupen, de vez en cuando la tendrán que defender, pero siempre Yo los voy a cuidar.

    —————————————————————

    Amigos, mi país está sufriendo, es cierto, pues contra los embates de la Madre Naturaleza, muy poco se puede hacer. Pero me siento el ser más orgulloso del mundo, al decir que soy “tico, costarricense por gracia de Dios”.

    Siempre lo he entendido así, pero ahora mejor: de que DIOS es tico, JESUCRISTO es cruzrojista, y nuestra Patrona, LA VIRGEN DE LOS ANGELES, es nuestra Capitana.

    Y son ayudados por los Soldados de Dios, como así les digo, a TODOS los miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos, a TODOS los miembros del Benemérito Cuerpo de la Cruz Roja, a esos soldados de la paz como lo son nuestra POLICÍA, que en vez de armas, usan sus manos vacías, para así todos juntos, salvar las vidas de los compatriotas que están en peligro.

    Es cierto que estoy triste por lo que le está sucediendo a mi hermoso país. Pero también es cierto que me siento el ser más orgulloso del planeta, por habernos Dios permitido vivir aquí, en tu tierra querida. Me siento orgulloso de mi gente, me siento orgulloso de mi pueblo, me siento orgulloso de todos los que, en una u otra forma, ponen su vida en peligro, para salvar las de otros, que ni siquiera conocen.

    Y ni qué decir del CUERPO DE PERIODISTAS, de todas las televisoras, de todos los periódicos, de todas las emisoras, que dejando sus hogares, sus familias, sus seres queridos, se ponen sus trajes y van, ahí, donde está el peligro, para mantenernos a todo el mundo debidamente informados.

    A TODOS, sin excepción, ¡gracias..!, que con eso, Ustedes también están demostrando su orgullo de ser costarricenses…

    ¡Que Dios y la Patria se los pague..!

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  7. Vilma Camacho • 28 noviembre, 2016

    Precioso mensaje Dr. Mora.
    Sí, no es momento para el chiste ni para el exhibicionismo que algunos han pretendido visitando la zona afectada para hacer una especie de turismo del dolor. ¡Qué conducta tan reprochable, tan ofensiva para un pueblo cuyas heridas sangrantes lo hacen llorar!
    Sí, vaya nuestro abrazo solidario para quienes hoy gimen por la pérdida de sus seres queridos y por qué no decirlo, para quienes perdieron todo lo material, pues sus carencias y su desnudez nos deben mover a colaborar para mitigar un poco su dolor.
    La valiente, enérgica y oportuna actitud de nuestro Presidente de la República debe ser reconocida sin mezquindades; rodeado de un excelente grupo multidisciplinario, en medio de tanta angustia y tanto dolor e impotencia, nos hizo sentir esperanza pues tuvimos la certeza de contar con un titán, un verdadero líder que supo rodearse de los mejores asesores en todas las materias y que constituidos en un formidable equipo, lograron comunicarnos su fortaleza, su firme actitud para enfrentar todo lo que viniera. El pueblo lloraba, pero a la vez sentía que su capitán estaba al frente defendiendo con valentía a ese pueblo que un día le confió su destino.
    Costa Rica llora, pero a la vez encuentra en su pueblo solidario un regazo tibio para enjugar su llanto. En momentos como los que estamos viviendo es cuando se ponen a prueba los valores que nos hacen grande como país.

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