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OBLIGAN A PAGAR TIMBRE FISCAL EN FACTURAS POR SERVICIOS PROFESIONALES

Del Licenciado Eduardo Arcia Villalobos, nos permitimos retransmitir un comentario que nos hizo llegar sobre la situación que están viviendo algunos colegas al momento de tramitar sus facturas por servicios profesionales como abogados encargados del cobro judicial.   Es la intención promover el intercambio de opiniones y sugerencias sobre esta situación que tanta preocupación está generando a los colegas que litigan en este campo.

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«El Banco Popular nos está exigiendo a los abogados externos, encargados de la tramitación del cobro judicial, que al momento de presentar nuestras facturas por servicios profesionales, comprobemos el pago de impuesto de timbre fiscal, calculado sobre el importe de cada factura, a razón de cinco colones por cada mil.

Personeros del Banco Popular señalan que el fundamento de este cobro no está determinado por la normativa comercial costarricense, sino por lo dispuesto en el Código Fiscal, artículos 238 y siguientes y 272.

Propiamente este último numeral dispone que el impuesto del timbre será pagado en timbres o mediante entero a favor del Gobierno de la República: “2) En todo documento privado de contrato.”

Señalan además como sustento del cobro, la Directriz DGABCA-15-2012, emitida por la señora Patricia Navarro Vargas, Directora General de la Dirección General de Administración de Bienes y Contratación Administrativa del Ministerio de Hacienda, dirigida a las instituciones usuarias del sistema compra red, sobre el cobro de especies fiscales, que entre otros establece lo siguiente:

“ Adicionalmente, la Contraloría General de la República en su oficio DVA-1098, establece los lineamientos para el cobro de especies fiscales en contrataciones de convenio marco o de cuantía inestimable, los cuales se indican a continuación: (… ) 3) En todo contrato el hecho generador de la obligación tributaria deviene tanto de la orden de compra o pedido que se emita durante la ejecución contractual, se deberá cancelar impuesto de timbres también por la estimación correspondiente a cada una de éstas, según las cantidades y montos concretos. (… ) Aunado a lo anterior con cada orden de compra o pedido emitida durante la ejecución contractual de los convenios marco u otros contratos de cuantía inestimable, se deberá cancelar el impuesto de timbres según la estimación de cada una de éstas. (… ) “

Con todo respeto, me parece inconcebible que el Banco Popular alegue la existencia de un “contrato privado entre las partes» pues aunque es cierto que corresponde a dicha entidad bancaria «girar» a los abogados externos los rubros por concepto de pago de honorarios, la fuente u origen de las mismos proviene exclusivamente del DEUDOR y no de la institución. En otra palabras, quien paga los honorarios del abogado, es el deudor moroso y en cobro judicial, no el Banco acreedor. Evidentemente, los abogados directores del cobro judicial no tenemos relación alguna contractual, ni privada ni pública, con ese deudor o deudora en ejecución, por lo que tampoco existe justificación para este cobro de timbres.

Nuestros nombramientos como abogados externos no se realizaron mediante Licitación o algún otro tipo de contratación administrativa sino mediante el nombramiento directo por parte de la Junta Directiva del Banco Popular. Tampoco medió algún tipo de convenio marco o contrato que pueda ahora utilizarse para exigir el pago de especies fiscales.

¡Imagínense si pretendieran el cobro de este timbre en todas las facturas emitidas durante los últimos treinta años (para algunos)! La monstruosidad de dinero que implicaría (ni la plata pagada por la FIFA alcanzaría), para pagar esos timbres atrasados.

La voracidad fiscal del Gobierno es la que está impulsando el cobro de ese timbre y de seguro el Banco encontró muy fácil pretender cobrárnoslo bajo la amenaza de «no pagar nuestros honorarios».

Seguramente habrá que llevar el asunto hasta la vía contenciosa para impugnar este injusto cobro, que pareciera ser poco, pero se convertirá en mucho, aunque no parezca, dentro de muy poco tiempo.
En todo caso, como señaló algún colega, en el peor de los casos el impuesto tendría que ser pagado a medias por las partes contratantes, es decir entre el Banco y el abogado.

Sin embargo, sigo sosteniendo que no existe contrato entre el Banco y los abogados, cuando generamos la factura, pues ese pago no sale de las arcas del Banco, sino de los bolsillos de los deudores. Considero que la típica factura que debe pagar ese timbre es por ejemplo, cuando un proveedor (contratado por el Banco) entrega una determinada mercancía o producto o servicio, y expide la factura.

Nuestro trabajo como abogados no es una mercancía, es un servicio profesional, que es recompensado por el deudor moroso de acuerdo con lo dispuesto en la Ley. En el caso de las escrituras que formalizamos, tampoco corresponde al Banco el pago de honorarios; los mismos nacen del propio crédito que se otorga al beneficiario del préstamo. La institución solamente rebaja, del monto del crédito concedido al deudor solicitante, los honorarios y gastos administrativos (comisiones) bancarias.

Siempre he considerado que la factura debería hacerse a nombre del prestatario y no a nombre del Banco. Tributación recibe solamente el 2% de renta que nos rebajan del pago. Curiosamente TRIBUTACIÓN no dice nada de los miles de millones que no le pagan cuando son los notarios de planta los que tramitan las escrituras y no cobran honorarios, (solo salario).»  (Tomado textualmente del Lic. Eduardo Arcia Villalobos)

Adicionalmente a su comentario, el Lic. Arcia pone a disposición de los interesados carta que envió al Colegio de Abogados exponiéndoles la situación y recurso de revocatoria planteado ante la Gerencia General Corporativa del Banco Popular.      En dichos documentos, don Eduardo proporciona extractos de varias jurisprudencias y normativas que sustentan su posición en relación con esta impugnación que realiza por el cobro de timbre fiscal en sus facturas por servicios profesionales.

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Lic. Silvia Pacheco. Editora General

Abogada y notaria. Especialista en administración de bases de datos de información jurídica, investigaciones jurisprudenciales y editora de contenidos legales. Consultora en proyectos de informática jurídica en la región centroamericana. Colaboradora del sitio www.leylaboral.com Encargada de la administración y actualización de Master Lex Cálculos Legales: timbres, honorarios profesionales, patentes, prestaciones laborales y otros. Moderadora del blog www.puntojuridico.com

8 de 12 Comentarios

  1. EDGAR ALFARO MUÑOZ • 16 junio, 2015

    Como señala don Alfredo Bolaños, la factura solo requiere de la aposición de los timbres, para efectos de cobro judicial.
    Además de ello, los servicios profesionales, al igual que los servicios de mano de obra de un taller mecánico, no son una «mercancía» y por ende, no pueden estar sujetos al pago de timbre fiscal. Muchas gracias por este interesante diálogo. Edgar Alfaro.

    Responder
  2. Carlos Ed. Quesada H. • 12 junio, 2015

    Sobre el tema solicité formalmente al banco las siguientes observaciones, con el fin de que se revise lo actuado y resuelto:.

    El Código de Normas y Procedimientos Tributarios dispone lo siguiente: (Los destacados son propios)

    “Artículo 5.- Materia privativa de la ley. En cuestiones tributarias solo la ley puede:

    a) Crear, modificar o suprimir tributos; definir el hecho generador de la relación tributaria; establecer las tarifas de los tributos y sus bases de cálculo; e indicar el sujeto pasivo;

    Artículo 6.- Interpretación de las normas tributarias. Las normas tributarias se deben interpretar con arreglo a todos los métodos admitidos por el Derecho Común. La analogía es procedimiento admisible para llenar los vacíos legales pero en virtud de ella no pueden crearse tributos ni exenciones.”

    De conformidad con las normas anteriores, no es posible crear tributos mediante interpretaciones analógicas, como se hace en los criterios recibidos.

    Solamente la Ley podría establecer tributos sobre recibos o facturas por concepto de honorarios profesionales.

    Ninguna norma legal establece tributos sobre los recibos o facturas, aunque estos sean derivados o consecuencia de contratos previos. El tributo se paga solo sobre el contrato, y si este es inestimable, se paga sobre ese criterio, tal y como lo disponen los artículos 272 y 273 del Código Fiscal.

    Además existen casos en que el nombramiento como abogado externo del banco no se deriva de un contrato, sino de un acto administrativo válido y eficaz emitido por la Junta Directiva del Banco.

    De esta forma, el criterio recibido, y consecuentemente la decisión tomada de cobrar el 5 por mil sobre los recibos de honorarios es producto de una interpretación analógica por demás ilegal y contraria a las normas citadas.

    En razón de lo expuesto, solicité que se deje sin efecto la medida.

    Además, y sin perjuicio de lo anterior, los artículos 285 del Código Fiscal y 1067 del Código Civil disponen, en lo que interesa:

    “Artículo 285… Corresponde hacer la cancelación del timbre:.. 5.- En los documentos privados de contrato, a cualquiera de los contratantes…

    A falta de estipulación, los gastos de escritura y demás accesorios corresponderán por mitad al comprador y al vendedor.”

    De acuerdo con las reglas anteriores, y mientras se resuelve por el fondo el asunto de la improcedencia del pago del timbre en los recibos por servicios profesionales, dado que el criterio en el que se sustenta es que son derivaciones de un contrato previo, el pago del timbre correspondería a ambas partes, es decir, a dos coma cincuenta colones por cada mil a cada uno.

    Solicité que, mientras se resuelve el tema de fondo, se ajuste lo resuelto de manera que el banco y el profesional paguen el cinco por mil por partes iguales.

    Responder
  3. Lic. Dagoberto Quesada G. • 11 junio, 2015

    Agradecería si el cuadro donde se escriben los comentarios puede ser un poco más amplio en sus dimensiones para poder revisar adecuadamente la ortografía. Lo digo porque no da oportunidad de ampliar la letra.

    Responder
    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 12 junio, 2015

      Estimado don Dagoberto. Agradecemos mucho su sugerencia. Vamos a consultar con los proveedores que nos dan este servicio del blog la posibilidad de ampliar el cuadro de texto.

      Responder
  4. Melvin • 11 junio, 2015

    Esto es un disparate, una ignominia. Desde la Ley 7732 publicada en Gaceta 18 del 27 de enero de 1998, fueron derogados los timbres fiscales para letras de cambio, facturas y pagarés. Ni siquiera para el cobro judicial. No tienen afectación de ese tributo. Y como todo tributo, no por interpretación ni por integración ni por analogía se puede aplicar. O lo dice la Ley expresamente o no existe. La factura o recibo por honorarios son eso, facturas o recibos y NO tiene afectación de Timbre Fiscal. Distinto sería un contrato por servicios profesionales. Pero la factura o recibo es accesorio al contrato de servicios, es el documento representativo del pago recibido.

    Responder
  5. Lic. Dagoberto Quesada G. • 11 junio, 2015

    Hay que distinguir entre la factura comercial y la factura por servicios profesionales.
    Hay que distinguir entre un contrato mercantil y un contrato de servicios profesionales y por úiltimo sería una doble imposición pagar los timbres por el servicio profesional y además el impuesto de renta. Así que o el Ejecutivo afina el lápiz para hacer los cambios adecuados a la legislación o anula tal actuación sacada fuera del contexto de las normas emitidas por directirz o reglamente. El problema que se vive actualmente en Costa Rica es el «Sindrome de Diputado». Todos quieren hacer normas de sus opiniones y de sus interpretaciones y lo que es más preocupante es que las ponen en práctica, lo que puede calificarse o tipificarse en varios tipos penales. !Cuidado!.

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  6. Lic. Alfredo Bolaños • 11 junio, 2015

    Estimados señores:

    El artículo 460 del Código de Comercio, que es la legislación especial que rige para la factura, en forma expresa indica que el timbre fiscal se debe agregar a la factura al momento de presentarla para el cobro judicial, de manera que la factura no paga timbre fiscal al momento de su emisión, sino únicamente al momento de presentarla para cobro judicial.
    Importante razón para considerar que no debe pagar timbre. Nótese también que el Código Fiscal es específico en cuanto al pago del timbre en la letra de cambio o el pagaré, indicando si se paga o no timbre con la emisión de esos títulos valores, la factura también se considera un título de comercio y el Código Fiscal no establece en forma específica que deba pagar timbre al emitirse. La interpretación se ha forzado vulgarmente, no hay duda que es voracidad fiscal como bien lo señala el Lic. Pacheco.

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  7. Fernán Pacheco • 11 junio, 2015

    Otro ejemplo de la voracidad fiscal que se une a otras brillantes ideas que quieren promover tales como embargos administrativos, solidaridad de parientes por deudas tributarias, registro administrativo de accionistas. Desconocen principios básicos como el de interpretación restrictiva de las leyes tributarias.

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