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Retención sobre ganancias de capital

El Licenciado Rafael González , socio de Impuestos de Grant Thornton Costa Rica, nos ofrece este interesante artículo sobre un tema que ha causado mucha preocupación por el impacto que podría tener en el ejercicio notarial, en caso de que el Ministerio de Hacienda y el Registro Nacional insistan en atribuirle a los notarios obligaciones de auxiliares de la Administración Tributaria.

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«Los artículos 23 y 24 del Código Tributario, establecen el concepto y los deberes de los obligados por deuda ajena, particularmente de los agentes de retención. La norma dice que, efectuada la retención del tributo, el agente es el único responsable ante el Fisco por el importe retenido; y si no realiza la retención, responde solidariamente, salvo que pruebe ante la Administración Tributaria que el contribuyente ha pagado el tributo.

Es muy importante iniciar nuestro análisis con esa precisión, pues la Ley del Impuesto sobre la Renta (LIR) establece sobre ciertos agentes económicos (compradores de bienes muebles o inmuebles), el deber de retener un porcentaje sobre el precio que paguen al vendedor, cuando éste sea una persona no domiciliada en el país.

En efecto, el artículo 28 ter- de la LIR, establece y regula el deber de retención sobre ganancias de capital obtenidas por personas físicas o jurídicas no domiciliadas en Costa Rica. La norma dispone literalmente que, “…tratándose de transmisiones de bienes inmuebles situados en territorio nacional propiedad de un no domiciliado, el adquirente estará obligado a retener e ingresar el … 2,5% de la contraprestación total acordada, en concepto de retención a cuenta del impuesto correspondiente a la ganancia de capital.”

La primera conclusión a la que arribamos es que, tratándose de ganancias de capital, aunque el perceptor de la renta gravada sea un no domiciliado, el tributo que aplica es el regulado en el capítulo XI (artículo 27.3) de la LIR. No aplica el impuesto sobre remesas al exterior, según lo confirma expresamente el artículo 43 del Reglamento. Y concluimos, también, que en virtud de la condición del sujeto pasivo, el legislador “se conformó” con un impuesto mínimo del 2,5% (similar al 2,25% que aplicará sobre las ganancias de capital generadas por bienes poseídos antes del 30 de junio de este año), sin perjuicio de que el sujeto no domiciliado presente su declaración, en el evento que considere que dicha retención, aplicada sobre el precio de venta, es superior al 15% de la ganancia.

Curiosamente, de acuerdo con la Ley, en los casos en que se transmitan otros bienes o derechos situados en territorio nacional propiedad de un no domiciliado, la retención se deberá practicar sólo cuando el adquirente sea un contribuyente del impuesto a las rentas empresariales. Esto significa que cuando el comprador no sea un contribuyente de ese impuesto, la tributación de la ganancia del no domiciliado dependerá exclusivamente de su declaración autoliquidativa.

Recordemos, en todo caso, que las normas legales y reglamentarias del impuesto sobre la renta no establecen ninguna otra obligación de retención cuando se trate de ganancias o pérdidas de capital; sino únicamente respecto de las otras cédulas del impuesto sobre las rentas pasivas.

Aparte de la responsabilidad asignada al agente retenedor, cuando estemos frente a ganancias sobre la venta de bienes inmuebles, si la retención no se hubiera ingresado, el Registro Nacional no inscribirá el traspaso de los bienes transmitidos.

En términos prácticos, el comprador debe utilizar el formulario D 162 para enterar al Fisco la retención practicada, el que debe presentarse dentro de los 15 días naturales del mes siguiente a la fecha del pago.

Es preciso advertir que ya el Ministerio de Hacienda y el Registro Nacional circularon, para consulta pública, la resolución conjunta de alcance general que contiene las “disposiciones relativas a traspasos de bienes muebles e inmuebles inscribibles en el Registro Nacional, a partir de las reformas introducidas…” por la Ley de Fortalecimiento a la LIR.

Lamentablemente, consideramos que este nuevo cuerpo normativo contiene una gran cantidad de disposiciones que se alejan de la letra de la Ley, estableciéndose por su medio una serie de obligaciones, limitaciones y hasta “sanciones” que NO están en la Ley.

Por ejemplo, la Ley únicamente establece el traspaso de inmuebles como un supuesto en el que la “sanción” por no retener es la no inscripción en el Registro del correspondiente traspaso. Sin embargo, la resolución general establece esa misma consecuencia para otros bienes inscribibles, como podrían ser marcas o vehículos, en clara extralimitación de sus potestades.

Sin lugar a dudas, otras disposiciones claramente extensivas son las que imponen al Notario Público, deberes que podrían ser sumamente difíciles de cumplir. Por ejemplo: ¿cómo “se aplican los contenidos” del artículo 5 del Reglamento a la LIR, y cuáles son los elementos de prueba que debe exigir el Notario para dar fe de la condición de un no domiciliado? Las disposiciones del artículo 5 sobre domicilio y establecimiento permanente son muy complejas. Sería mucho mejor si se trabajara sobre la base de una declaración jurada del interesado, en cuanto a su domicilio fiscal.

En cuanto a la demostración del pago, al exigirse que se de fe de la retención en el momento de otorgarse la escritura, se está modificando la regulación sobre el pago del tributo establecida en la Ley.

Pero, sin duda, la extralimitación más preocupante, aparte del error grave de bulto en la norma, atañe a los deberes que impone el artículo 3 del borrador de resolución. En esa disposición se establece el deber de demostrar el pago del impuesto sobre la renta del capital, en su modalidad de ganancia de capital, al momento de efectuarse la transacción ante el Notario, aunque el vendedor sea un sujeto no domiciliado. Claramente esa obligación no está en la Ley, ni existe norma alguna que faculte a la Administración para imponerla. Pero la norma establece que se debe retener el 15% del precio pactado. Esto es claramente un error, porque aún cuando pudiera establecerse la retención, hemos visto que la lógica de las normas es sustituir una retención sobre el monto bruto de la operación (2,25 o 2,5), contrastándola contra el 15% de la ganancia.

Y, de nuevo, se modifica la fecha legal de pago del tributo, pues prácticamente se obliga a que la cancelación ocurra en la comparecencia ante el notario, a pesar de que la Ley concede un plazo muy distinto para la liquidación y el pago.»

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Rafael González

Socio de Impuestos de Grant Thornton Costa Rica. Tiene experiencia en el área de impuestos para clientes de diversos sectores, tanto locales como multinacionales. Su experiencia incluye más de 20 años como capacitador, consultor y litigante en materia tributaria. Previo a su ejercicio privado, desempeñó cargos de responsabilidad en la Administración Tributaria, como Jefe del sector penal tributario y miembro del cuerpo asesor de la Dirección General de Tributación, entre enero de 1992 y diciembre de 1994. Actualmente, el señor González se desempeña como asesor tributario de las entidades bancarias privadas más importantes, puestos de bolsa públicos y privados, así como de las cámaras de intermediarios bursátiles y de administradores de fondos de inversión. Experiencia docente Colaborador en la publicación de artículos y entrevistas para los medios de comunicación, entre otros La Nación, Actualidad Económica, EKA, El Financiero.

12 de 16 Comentarios

  1. Plenitud Notarial • 09 noviembre, 2019

    ATENCION NOTARIOS. CUIDADO CON INFRACCION AL DEBER DE ASESORIA. Por negligencia o impericia se acostumbra consignar en los traspasos o reservas al traspasar, valores o estimaciones complacientes o simbólicas. Automáticamente esto le va a ocasionar al dueño de la propiedad un referente para este impuesto por la diferencia entre el monto que se ha puesto con el monto real o que la propiedad tenía como antecedente. El Notario será responsable de esto si no advierte a las partes.

    Responder
    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 10 noviembre, 2019

      Muchas gracias por esta importante advertencia. Efectivamente la estimación de los actos en montos simbólicos, muchas veces incluso ridículos, ocasionará en el futuro que el adquirente ahora de esos bienes deba pagar sumas importantes de impuesto a las ganancias de capital cuando los venda. Conviene por supuesto que los Notarios advierten claramente a las partes las implicaciones de que no establezcan montos reales en sus transacciones.

      Responder
  2. Jennie Morera • 07 noviembre, 2019

    Doña Silvia, se conoce ya que mecanismos deberá utilizar el Notario para determinar de manera eficiente si una persona es domiciliada o no en el país. En base a que tendremos que dar fe? Muchas gracias!!

    Responder
    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 08 noviembre, 2019

      Lamentablemente aún no conocemos de alguna definición clara o mecanismo que le permita al Notario establecer cuándo una persona es DOMICILIADA y cuándo debe considerársela como NO DOMICILIADA.

      Responder
  3. Luis Adrian Alfaro Ramirez • 05 noviembre, 2019

    La prengunta que debe entenderse como No Domiciliado. Un sujeto con residencia temporal cae bajo esa clasificacion.

    Responder
    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 08 noviembre, 2019

      Las personas físicas se consideran DOMICILIADAS cuando permanezcan de manera continua o discontinua en Costa Rica por más de 183 días, incluyendo los días de entrada y salida del país, durante el período fiscal respectivo. Para determinar dicho período de permanencia en el territorio costarricense, la Administración Tributaria computará las ausencias esporádicas, salvo que el contribuyente acredite, mediante certificado de residencia fiscal, su condición de residente fiscal en otro país. Por consiguiente se considerará como residente temporal NO DOMICILIADO el que permanezca en el país menos de 183 días.

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  4. Ester Venegas caballero • 04 noviembre, 2019

    Buenas tardes, mi pregunta es la siguiente si en una venta el propietario está cediendo la deuda que tiene con un banco y aunque pare una venta con precio alto mucho de ese. Valor es la deuda con el. Banco

    Responder
  5. Ester Venegas Caballero • 04 noviembre, 2019

    Buen as tardes, necesito saber cómo se hace si el vendedor lAl hacer la venta parte del precio lo que esta es cediendo la deuda que tiene con un banco , y lo que parece un precio de venta alTo al final no lo es porque lo que recibe es una cantidad de dinero y la otra aparte es asumir la deuda

    Responder
  6. Elia • 04 noviembre, 2019

    Buenas tardes señores de Master Lex, agradezco me aclaren si la obligación de las daciones de fe, en relación con las ganancias de capital, está vigente desde el mes de julio o aún no, pues del importante aporte que nos hace el Lic. González, observo que está en consulta la resolución conjunta del Ministerio de Hacienda y el Registro Nacional. Es decir, la consulta es, ¿cómo notaria estoy en este momento obligada o no, a dar fe que en relación con las personas domiciliadas, se hizo la retención correspondiente al momento de hacer la escritura?

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    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 05 noviembre, 2019

      En este momento no existe obligación para los Notarios de hacer constar o dar fe del pago del impuesto a las ganancias de capital en las escrituras de traspaso otorgadas. Se está a la espera de una resolución que Hacienda y el Registro Nacional van a emitir estableciendo la forma en la que deberá realizarse esa constatación. Se había publicado un borrador de Resolución que preocupó mucho a la comunidad notarial. Incluso la Dirección Nacional de notariado se opuso a los términos de dicho borrador pues se pretendía obligar a los Notarios de dar fe del pago de este impuesto a las ganancias de capital en la totalidad de traspasos de bienes inmuebles y muebles.

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  7. licda celenia godinez • 04 noviembre, 2019

    buenos días, a partir de cuándo rige la retención de ganancias de capital

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    • Lic. Silvia Pacheco. Editora General • 05 noviembre, 2019

      La obligación de pagar el así llamado impuesto a las ganancias de capital rige a partir de la entrada en vigencia de las reformadas introducidas a la Ley de Impuesto sobre la Renta, el pasado 1 de setiembre del año en curso 2019. Este impuesto debe ser pagado en ciertos supuestos. Propiamente el tema de la retención que debe hacer el comprador de un 2.25% del precio del traspaso, aplica en forma exclusiva a las ventas de bienes pertenecientes a personas NO DOMICILIADAS. Lo que todavía no está vigente son las disposiciones que el REgistro y Hacienda van a emitir estableciendo la forma en la que los Notarios deben hacer constar esa retención. De acuerdo con la Ley, solamente si se comprueba el cumplimiento de la misma, podrá el Registro inscribir los traspasos de bienes de no domiciliados.

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